2010, el año de la biodiversidad
Ya falta menos para que termine este año 2010, el año de la biodiversidad, donde se han puesto en práctica numerosas iniciativas por parte de la UNESCO, de las Naciones Unidas y de otras organizaciones similares con el objetivo de concienciar a los seres humanos acerca de la inminente pérdida de la biodiversidad.

Tanto en el reino animal como en el vegetal son muchas las especies que sorprenden al ser humano, por tratarse de especies poco conocidas y raras, y por su singular y peculiar belleza. Este es el caso de Cheilinus undulatus, el nombre científico del pez napoleón, que habita en arrecifes desde el Mar Rojo hasta Australia. Se trata de uno de los animales más grandes de estos territorios que puede superar incluso los dos metros de longitud y puede pesar hasta los 200 kilogramos de peso.

Un detalle curioso de este pez es que cambia de color con la edad, pasa de un progresivo verde pálido cuando es más joven a un precioso azul verdoso en su etapa más madura. Desde luego este pez tan curioso es una de esas especies cuya extraña belleza llama la atención de cualquier ser humano.

Su dieta se basa sobre todo en peces, moluscos, estrellas de mar, crustáceos y otros invertebrados. Otro interesante aspecto de este animal es que es una de las pocas especies de predadores marinos que puede comer animales que para la mayoría de peces son tóxicos.

Suele nadar en solitario o emparejado y en algunas ocasiones en pequeños grupos. Además, los peces napoleón cuando nacen son hembras y alrededor de los quince años algunas se convierten en machos, pudiendo llegar a vivir hasta los 20 o 30 años. En algunas islas como Fiyi es un animal muy importante donde incluso su captura se celebra con actos sociales con la presencia de la realeza y altos mandatarios.