‘ATLAST’, el telescopio espacial definitivo
El telescopio espacial Hubble está llegando al final de su vida útil y otros instrumentos parecidos como los telescopios Spitzer o James Webb han tomado el relevo. Pero los científicos piensan las cosas a largo plazo y ya existen esquemas y proyectos para desarrollar los telescopios que utilizaremos dentro de varias décadas.

Este es el caso de ATLAST, un telescopio en fase de diseño específicamente pensado para ver directamente planetas extrasolares, para analizar la composición de esos mundos y con una capacidad visual y analítica asombrosa. En dos palabras, la herramienta definitiva.

Los telescopios espaciales tienen una ventaja específica: al estar situados en el espacio no reciben las interferencias provocadas por la atmósfera terrestre y eso les permite tener una visión más clara del espacio profundo.

ATLAST (Advanced Technology Large Aperture Telescope) será muy parecido al Hubble pero con un poder mucho mayor: su resolución será entre cinco y diez veces la del telescopio James Webb, sucesor del Hubble, y su sensibilidad dos mil veces superior a la del propio Hubble.

La NASA sería la encargada de lanzarlo al espacio. Sus científicos meditan entre tres variantes posibles. La primera prevé un espejo de 8 metros, la segunda de 9,2 metros y la tercera un espejo de 16,8 metros de diámetro. Tamaños más que destacables si consideramos que el Hubble tiene un espejo de 2,4 metros.

Pieza esencial para la búsqueda de planetas habitables

Pero lo verdaderamente interesante de este telescopio, es que será capaz de averiguar si la atmósfera de un exoplaneta presenta ciertos biomarcadores que podrían ser indicativos de la existencia de formas de vida. En definitiva, podría descubrir otros mundos habitables en el espacio profundo, uno de los grandes anhelos de la humanidad.

De momento, el proyecto carece de financiación concreta y, lo que es más importante, de un cohete en servicio capaz de ponerlo en la atmósfera. Pero se espera que en la próxima década pueda ser una realidad. Eso supondría un salto de gigante para la investigación del espacio profundo.