Bruselas y el debate de la clonación animal
La Comisión Europea ha propuesto prohibir en todo el territorio europeo durante unos cinco años la clonación de ganado para producir alimentos. La suspensión se basa en preocupaciones éticas y morales derivadas de los derechos de los animales. Bruselas permitiría sin embargo la clonación sólo con fines médicos, es decir para la producción de medicamentos y para labores de investigación, además de para la conservación de especies en peligro de extinción.

La CE permitiría importar el semen y los embriones de los animales clonados, aunque en estos casos habrá un seguimiento especial o trazabilidad. Este proyecto responde a la preocupación que suscita la clonación en los animales y en sus organismos.

La Comunidad Europea recuerda que la mortalidad de los animales clonados es muy superior a la del resto de animales. En el territorio europeo existen todavía pocos países que ponen en práctica esta técnica de clonación animal. Los más avanzados en esta tecnología son Estados Unidos, que ocupa el primer puesto de la lista, además de Argentina, Brasil y Japón.

A pesar de que la carne y la leche de animales clonados no representan un problema para la salud tal y como ha afirmado la Comunidad Europea, no se pondrán a la venta en ningún supermercado europeo a partir de los próximos años. No obstante, se permitirá la importación de carne o leche que procedan de las crías de los clones, lo que significa que no es una prohibición completa.

La clonación siempre se ha considerado un tema bastante complejo que ha suscitado opiniones muy diversas, algunos defienden la técnica siempre y cuando resulte beneficiosa para el ser humano como puede ser experimentar con medicamentos, mientras que otras opiniones la rechazan por vulnerar los derechos de los animales.