Causas y consecuencias de la adicción a las nuevas tecnologías
Una de cada cuatro personas padece un problema relacionado con el abuso de las nuevas tecnologías. El Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Béu, ambos de Barcelona, han observado un aumento de consultas por adicción a los videojuegos desde el 2005.

Los adictos a las nuevas tecnologías, Internet, móviles o videoconsolas, entre otros, experimentan aislamiento, gasto incontrolado, depresión y ansiedad. Algunos indicios que pueden ayudar a reconocer a personas que sufren esta enfermedad son por ejemplo el descuido de sus tareas, lo que provoca un descenso del rendimiento académico en el caso de los niños o laboral en la población adulta.

Algunos expertos consideran que no se debe hablar de adicción, sin embargo, las nuevas tecnologías son las que más problemas causan, especialmente los móviles inteligentes cada vez con más funciones y aplicaciones, las populares redes sociales, el correo electrónico, las compras online…

Aunque este tipo de adicciones puede parecer un problema sólo de niños y adolescentes, es cada vez más frecuente entre las personas mayores de 50 años. Las páginas de apuestas online sobre eventos deportivos o partidas de póquer, son cada vez más numerosas y el número de personas adultas adictas a estas apuestas crece de forma muy peligrosa.

Hay personas que debido a su personalidad son más propensas que otras a caer en estas adicciones. En general suelen ser personas un poco compulsivas, con cambios de humor, dificultad para enfrentarse a problemas, dependencia emocional, baja autoestima, falta de habilidades sociales y dificultad para enfrentarse a problemas y encontrar soluciones.

Las redes sociales y el chat permiten a personas tímidas relacionarse más fácilmente, ya que pueden mentir sobre sí mismos y vencer su miedo a conocer gente nueva. El tratamiento que mejor funciona para estas adicciones es alejarse por completo de aquello que provoca adicción, aunque en el caso de las nuevas tecnologías puede resultar más difícil de conseguir, ya que continuamente son necesarias casi para cualquier cosa por ejemplo en el trabajo o para comunicarse.