La central de Fukushima vierte 300 toneladas de agua radiactiva diarias al mar
Aunque hace tiempo que desapareció de los periódicos, Fukushima sigue siendo un peligro para el ser humano. Tras el catastrófico accidente de hace unos años, se siguen vertiendo cantidades ingentes de agua contaminada al mar, cada día.

De hecho, son hasta 300 toneladas de agua radiactiva diarias las que van a parar al mar de manera indiscriminada. Agua radiactiva y de alto peligro para el ser humano. Y parece que no va a ser fácil solucionar el problema.

En los sótanos de los reactores de Fukushima se acumula agua altamente contaminada que, día a día, se renueva debido a las filtraciones de agua subterránea proveniente de zonas vecinas.

Las autoridades sanitarias aseguran que el agua contaminada que va a parar al mar se mantiene en las zonas que colindan a la central, protegidas por rompeolas y diques que protegen a la central. Sin embargo, el riesgo es altísimo.

La central de Fukushima vierte 300 toneladas de agua radiactiva diarias al mar

Congelarán el subsuelo de la zona

De momento, el gobierno japonés, con el ministro de industria a la cabeza, Toshimitsu Motegi, trata de elaborar un plan para contener las fugas. Sin embargo, aún no hay fecha concreta para su aplicación.

Parece ser que se invertirán fondos públicos para detener la fuga. Y va a ser una cantidad bastante notable: se calcula que hace falta una inversión de más de 300 millones de euros para congelar el suelo que rodea a la central y evitar así más filtraciones de agua.

De hecho, las fugas provienen de los siete tanques que la empresa colocó en torno a la central para almacenar el agua contaminada y que han servido hasta ahora para enfriar los reactores nucleares.

Los tanques de contención están llegando a su capacidad límite y por eso se producen fugas. Por este motivo, se hace necesaria la creación de nuevos muros protectores mediante el proceso de congelación -literalmente- del suelo que rodea la central.

De momento, siguen trabajando en Fukushima más de 3.500 trabajadores con el objetivo de contener las fugas de material radiactivo, con el consecuente peligro para su salud y para la salud de los habitantes de la zona.