Cienciados respuestas: ¿Por qué dormimos?
¿Por qué dormimos? Esta es una pregunta que a menudo nos hacemos y para la que no encontramos una respuesta clara que no sea un tópico manido. Lo cierto es que pasamos gran parte de nuestras vidas durmiento. ¿Por qué?

¿Tan sólo es para que nuestro cuerpo descanse? ¿O acaso el sueño tiene muchas más funciones? A continuación, la respuesta a este interrogante que nos afecta a todos sin excepción.

El sueño es un estado activo que provoca cambios en las funciones corporales. Por otra parte, en esta fase, de producen diversas actividades mentales que favorecen el equilibrio físico y mental de los sujetos. En este período, hay cambios metabólicos, hormonales y bioquímicos, así como una variación consistente de temperatura que es necesaria para el buen funcionamiento del cuerpo durante el día.

El primer paso del sueño se produce cuando cerramos los ojos, nos relajamos y la respiración se vuelve uniforme. La actividad cerebral disminuye, tal y como muestra el encefalograma. Esta es una cualidad esencial del sueño, y por eso no basta con que descansemos: el cerebro debe reposar del todo.

En la segunda fase las ondas cerebrales se ralentizan de manera notable y avanzamos hacia el sueño lento que nos conducirá a la fase REM a lo largo de cuatro fases. El rasgo distintivo de esta fase son los movimientos oculares rápidos. Así, hay cuatro fases y la fase REM que configuran el ciclo del sueño. Dichos ciclos se repiten de manera circular varias veces en una noche.

La primera mitad de la noche se da en sueño profundo y la segunda mitad en fase 2 y REM. Por esto es necesario dormir un número mínimo de horas: para que puedan darse todas las fases y ciclos. Ahora bien, ¿Para qué sirve?

Cienciados respuestas: ¿Por qué dormimos?

Diversas teorías para explicar por qué dormimos

Existen diversas teorías. La más comúnmente aceptada explica que dormimos por la noche por motivos evolutivos y de supervivencia: así nos mantenemos recogidos y alejados de los depredadores en su hora de caza. Por otro lado, se cree que el sueño es imprescindible para restablecer los procesos psicológicos y bioquímicos que se desgastan durante la vigilia. Como resultado, tenemos una mejora muscular y cognitiva, y combatimos el cansancio. De no dormir nunca, perderíamos nuestra capacidad inmunológica.

Otra teoría dice que dormimos para mantener la conservación de la energía. Baja nuestra temperatura y, por consiguiente, las necesidades calóricas del cuerpo. Pero, en total, ahorramos unas 120 calorías con el sueño. Demasiado poco como para justificarlo.

La teoría más innovadora es la de la plasticidad cerebral. Según esta teoría dormimos para consolidar el aprendizaje o desarrollar diferentes tareas. Por eso los bebés duermen hasta 14 horas diarias. La integridad neuronal, pues, depende del sueño, así como la remodelación de las conexiones sinápticas.