¿Cómo llegó el agua a la Tierra?
Cada día estamos un poco más cerca de descifrar algunos misterios del universo, como el último gran descubrimiento del día. Científicos europeos han hallado restos de agua similar a la de nuestro planeta en un lejano cometa. Un hallazgo con el que soñaban muchos astrónomos, puesto que hace unos años se empezó a considerar a los cometas como una importante fuente de agua. Una hipótesis que no se había conseguido demostrar hasta hoy, debido a que las proporciones descubiertas en cuerpos espaciales eran muy diferentes a las de la Tierra.

El protagonista de este último descubrimiento científico es el cuerpo celeste 103P/Hartley 2, y pertenece a la familia de Júpiter. Un hallazgo determinante para la comunidad científica, que ayudará a descubrir cómo y cuándo se formaron nuestros océanos. Por lo que se refiere a la composición de este cometa, no cabe duda de que es muy diferente a la de otros cuerpos espaciales. Entre otras cosas porque se creó en una región distinta del Sistema Solar, en concreto en el Cinturón de Kuiper, próximo a Plutón y 30 veces más lejos del Sol que la Tierra.

Este cometa también ha revelado que la cantidad de material del universo, que ha podido ayudar a crear los océanos terrestres, puede ser mucho mayor de lo que en un principio se pensaba. Según los científicos, el Cinturón Kuiper perdió el 97% de su masa hace unos 4.000 millones de años, provocando que muchos cometas salieron despedidos. Este fenómeno dio lugar a los cráteres que existen en la Luna, y al mismo tiempo trajeron agua suficiente a la Tierra.

Por el momento, los investigadores de la Agencia Espacial Europea continúan investigando sobre cómo influye el hallazgo de restos de agua en un cometa lejano a nuestro planeta, sobre todo en las mezclas de fluidos existentes en la Tierra primitiva.