Cómo protegerse del sol
Con el verano a la vuelta de la esquina y el comienzo de la temporada de playa, los médicos nos recuerdan cuáles son las normas básicas de actuación para hacer frente a la ola de calor que se vive en determinados lugares del mundo, donde los termómetros experimentan un ascenso imparable. Si quieres disfrutar de las innumerables ventajas del sol de una manera saludable, será mejor que tengas en cuenta los siguientes consejos que aparecen a continuación para evitar molestias innecesarias, que pueden desembocar en enfermedades serias.

El primer consejo es que en la medida de lo posible, sobre todo si trabajas al aire libre, evites las horas del día en las que el sol es más peligroso, es decir al mediodía. Para sobrellevar el calor excesivo te aconsejo que sigas una correcta nutrición e hidratación. En este sentido, tus mejores aliados serán el agua, el gazpacho, los sueros orales que se venden en farmacias y las frutas como la sandía y el melón que tienen mucho líquido.

También es importante refrescar nuestra piel siempre que lo consideremos necesario, y protejamos nuestra cabeza con un pañuelo o un sombrero con el fin de evitar molestas jaquecas. Un protector solar acorde a las necesidades de nuestra piel es otro de los consejos más importantes que debes tener en cuenta para proteger tu piel de los peligrosos rayos de sol.

Aplícate la crema al menos media hora antes de la exposición solar y repite la aplicación cada hora o siempre que tu piel lo considere necesario, sobre todo si tu cutis tiene tendencia a sufrir irritaciones. Las prendas ligeras y livianas también nos ayudarán a soportar mejor el calor, pero para evitar disgustos recuerda que siempre debes llevar contigo una botella de agua fresca, el sombrero y el protector solar.