Confirman que los antiguos egipcios vivían menos de 30 años
Si la vida os parece corta, no os perdáis este artículo. Un proyecto de investigación de la Universidad de Jaén y la Universidad de Granada ha analizado en profundidad las condiciones de vida de los ciudadanos del antiguo Egipto a partir de la exploración de la necrópolis de Qubbet el-Hawa.

Según los datos recabados, los egipcios no solían vivir más de 30 años. Morían antes o bien debido a infecciones, o bien de hambre. Todo lo contrario de lo que comúnmente se cree.

Así pues, la esperanza de vida de los egipcios no superaba los 30 años (yo, que redacto este artículo, debería de estar ya al filo de la muerte). Tal y como explica el profesor Miguel Botella:

Aunque el nivel cultural en el antiguo Egipto era muy alto, el análisis antropológico de los restos humanos revela que la población y también los gobernantes, la clase social más alta, vivían en condiciones de salud muy precarias y al límite de la supervivencia.

Al parecer, tras el análisis de más de 200 momias se descubrió que los problemas gastrointestinales fueron decisivos para una esperanza de vida tan corta. El agua del Nilo estaba contaminada y provocaba fácilmente infecciones.

Confirman que los antiguos egipcios vivían menos de 30 años

Más descubrimientos antropológicos

Así se confirma lo que otros arqueólogos habían apuntado: la extrema brevedad de la vida de los Egipcios. Pero aún hay más. Al parecer, a partir de las tumbas exploradas, se ha podido saber que los egipcios conocían bastante bien África y que llegaron a conocer a los pigmeos, habitantes del centro del continente.

De manera que no Egipto no era un estado tan cerrado, sino que estaba abierto a la inmigración y tenía fuertes lazos con vecinos del sur, en la región de Asuán, en Sudán, y con la vecina región de Nubia. Además, realizaban expediciones de exploración más lejos aún.