Conoce el gran enigma de la CIA: Kryptos
En el patio del campus de Langley, el cuartel de la CIA situado en el estado de Virginia, hay una escultura muy misteriosa que lleva tiempo intentando ser descifrada. Se trata de Kryptos.

En esta escultura hay 865 caracteres perforados sobre granito rojo, piedra imán, madera petrificada y cuarzo grabado sobre cobre que están intentando ser descifrados por expertos de la CÍA.

El artista que diseñó esta escultura fue James Sanborn. Realizó el trabajo en 1988 y cobró 250.000 dólares por colocar la escultura en la entrada del nuevo edificio que, entonces, la CIA construía en el campus de Langley. Al parecer, la escultura pretendía ser una meditación sobre la naturaleza de la confidencialidad y el carácter esquivo de la verdad. Suena místico, y así es.

Tras veinte años, no hay nadie que haya logrado descifrar la totalidad del texto que esculpió Sanborn en su obra. Así que el carácter esquivo de la verdad, al menos en este caso, sigue vigente. Tanto empleados de la CIA como criptoanalistas reputados han intentado descifrar qué significa lo que Sanborn dejó grabado para la posteridad pero sólo han logrado entender tres cuartas partes del texto.

Fueron David Stein, analista de la CIA, y su compañero Jim Gillogly, informático, quienes descifraron parte del contenido del monumento. Esto es lo que consiguieron entender:

Entre la sombra sutil y la ausencia de luz yace la novedad de la iqlusión

atención, “iqlusión” no es un error de escritura: es lo que dice el jeroglífico.

Sin embargo, el resto del contenido no ha podido ser revelado aún. Escritores como Dan Brown han hablado de ella en sus novelas (aparece en la portada de ‘El Código Da Vinci’).

Quedan por resolver 98 caracteres de Kryptos. Sanborn asegura que creía que el criptograma era fácil de resolver. Pues bien, ni siquiera los miembros del mejor servicio secreto del mundo son capaces de hacerlo. ¿Quieres intentarlo tú?