Consecuencias de la desaparición de los depredadores
La publicación especializada Science ha constatado lo que muchos expertos pronosticaron hace tiempo, es decir que la importante disminución de los grades depredadores como leones, tigres o tiburones, entre otros, tiene un impacto considerable en los ecosistemas. No cabe duda de que es uno de los fenómenos más graves en los que ha intervenido el ser humano.

Dos de las causas más importantes que ayudan a entender el notable descenso de estas especies animales son la caza incontrolada y la pérdida de sus hábitats de vida, ambas provocadas por la intervención de los humanos. Ya sea en el mundo marino, como en el terrestre, el descenso de estos depredadores influye de manera determinante en las especies vegetales y animales, mucho más de lo que en un principio se pensaba.

Los expertos nos recuerdan también a través de esta publicación que son los depredadores los que a lo largo de la historia han contribuido a dar forma a los diferentes ecosistemas, logrando un cierto equilibrio en el medio ambiente. Un fenómeno que provocará una serie de catástrofes importantes en nuestro entorno, y muchas de ellas las estamos viviendo desde hace tiempo. El incremento del número de incendios forestales, cambios en la flora, aparición de especies invasoras y de enfermedades infecciosas, son algunas de las principales consecuencias.

Sin embargo la cosa no termina aquí, ya que la desaparición paulatina de muchos depredadores desembocará en lo que los científicos denominan, una sexta gran extinción terrestre. Los más incrédulos deben saber que existen pruebas científicas acerca de la importancia de estos depredadores en la naturaleza, ya que también protegen a los seres humanos. El ejemplo perfecto de esto lo encontramos en la reducción del número de leones y leopardos en África, que provocó un aumento de la especie de babuino que trasmite parásitos intestinales a los humanos.