Cuatro lugares del Sistema Solar de gran riesgo
Al margen de la Tierra, el Sistema Solar está repleto de misteriosas zonas y de otros planetas y lunas, cada uno con sus particularidades. Pero muchos de esos lugares son particularmente extremos y hostiles.

Hoy queremos repasar las cuatro zonas más peligrosas del Sistema Solar, aquellos sitios en los que será mejor no poner nunca los pies. A continuación, todos los detalles.

Mercurio, grandes diferencias de temperatura

Qué duda cabe de que Mercurio es uno de los planetas más hostiles que conocemos. Este planeta rocoso, situado muy cerca del Sol, es el que tiene más diferencia de temperatura entre día y noche.

En su centro se encuentra uno de los cráteres de impacto más grandes que se conocen, con casi 1.550 kilómetros de diámetro. Su nombre: Cuenca Caloris. En ese lugar la temperatura alcanza los 430 grados y, por la noche, baja hasta -170 grados. Imposible de soportar.

Venus, el planeta más caliente

Venus es algo así como un planeta con efecto invernadero a la enésima potencia. Es, sin duda, lo más parecido a descender al mítico infierno de Dante. No se conoce otro planeta que alcance temperaturas similares (cercanas a los 600 grados, sencillamente tórrido).

Y por si fuera poco, la climatología tampoco acompaña: lluvias de ácido sulfúrico que acabarían con nosotros en un periquete y una presión atmosférica 90 veces más poderosa que la terráquea.

Cuatro lugares del Sistema Solar de gran riesgo

El acantilado más grande del sistema solar

En la Tierra, los acantilados más altos del mundo se encuentran cerca. Por ejemplo, el risco de Faneque en Gran Canaria (con 1.027 metros de altura). Pero si quieren algo verdaderamente impactante, deben visitar miranda.

Miranda es un pequeño satélite de Urano de apenas 427 kilómetros de diámetro. Tras un impacto con otro objeto quedó parcialmente destruido, una amasijo de rocas mal unidas. Por este motivo podemos encontrar allí el acantilado más grande del Sistema Solar: Verona Runes. Nada más ni nada menos que una caída vertical de 10 kilómetros…

Los mares de metano de Titán

Titán, satélite de gran tamaño de Saturno, alcanza temperaturas de hasta -178 grados centígrados. Su atmósfera densa y su baja gravedad provocan que sus mares de metano sean bastante atractivos para el deporte del futuro. Por otra parte, su atmósfera nos permitiría volar con tan sólo batir unas alas de plástico.

Además, es el único cuerpo del Sistema Solar (además de la Tierra) que posee líquido sobre su superficie. Eso sí, se trata de metano, muy preciado en la Tierra pero completamente tóxico.