Cultiva tus propios alimentos en un huerto urbano
Ángela es una chica enamorada de la vida, vive en Barcelona y la ciudad ofrece un clima idílico que le permite disfrutar de su pasión por el huerto urbano, una afición que va con su forma de entender la vida en la gran ciudad. Además, asegura que el huerto urbano no es una moda pasajera, de hecho miles de personas ya cuentan con su propio huerto en casa y cultivan alimentos que ellos mismos terminan consumiendo con todos los beneficios para la salud y el medio ambiente que ello conlleva.

Ángela tenía una gran admiración por su abuela quien trabajaba en el campo durante largas jornadas de sol a sol. Su familia vivía en el pueblo y se alimentaban de lo que cosechaban. Cuando Ángela tuvo que desplazarse a la ciudad para trabajar no se lo pensó dos veces y comenzó su propio huerto particular en la azotea de su vivienda, un lugar al que sus vecinos no le molestaba que ella pudiera cultivar tomates y otras pequeñas hortalizas.

A día de hoy Ángela ha encontrado la felicidad pasando horas en su huerto mimando sus plantas, el huerto supone una pequeña burbuja de tranquilidad en medio del estrés de la ciudad, con el tiempo ha aprendido de los errores y ha convertido el huerto urbano en una pasión que comparte con todo el mundo, para ella es una forma de vida ya que aprecia enormemente el poder comer alimentos sanos y cultivados con su propio trabajo. Ahora se ha decidido cultivar también en su propia terraza, para ello ha aprovechado materiales de desecho como palets y ya ha plantado las primeras semillas de calabaza. Ángela vive a otro ritmo, es feliz y eso se nota.

A continuación nos enumera algunas ventajas más de tener un huerto urbano propio:

Reduce el estrés: se trata de una de las actividades al aire libre más relajantes que existen. No hay nada como desconectar de la tensión del trabajo o el tráfico de la ciudad y centrarse solamente en cuidar a tus plantas.

Mejora nuestra salud física: el cultivo requiere una gran variedad de movimientos que producen beneficios físicos casi en todos los músculos de nuestro cuerpo. Además, te permite respirar aire fresco y disfrutar de los rayos sol.

Ayuda en la pérdida de peso: el ejercicio que se realiza trabajando en nuestro propio huerto nos ayuda a estar más en forma y quemar más calorías que si estuviéramos sentados en el sofá o delante del ordenador. Además, no se trata de un ejercicio rutinario y tedioso, por lo que es menos costoso mantener una constancia y continuidad con el paso de los meses.

Beneficia nuestra alimentación: gracias a tu huerto comerás muchas más frutas y verduras lo cual se traduce en una alimentación más sana y equilibrada.

Reduce la contaminación: Al cultivar tus propios alimentos en casa, eso reduce la contaminación que supone el transporte por ejemplo, del campo a la cooperativa, luego al supermercado y finalmente a tu nevera. Siempre es mucho mejor de la huerta al plato.

Si te atrae la idea de cultivar tus propios alimentos en un huerto urbano échale un vistazo a la iniciativa que ha llevado a cabo San Miguel: