¿De qué color es la Vía Lactea?
La Vía Lactea ya tiene color. Según la última investigación realizada por un grupo de astrónomos de la Universidad de Pittsburgh en Pennsylvania, Estados Unidos, es de un blanco muy puro y similar a la nieve cuando cae del cielo. Un descubrimiento que no ha resultado nada fácil de determinar, pero que es de gran transcendencia a nivel científico, a la hora de analizar diferentes propiedades de la Vía Lactea.

Medir el verdadero color de esta galaxia ha supuesto un reto importante para los científicos, ya que la Vía Lactea está situada en una zona interior de nuestro Sistema Solar, donde se concentra un gran número de nubes de gas y polvo que oscurecen las regiones próximas. Esta circunstancia dificulta en gran medida la observación de la Vía Lactea, impidiendo determinar no sólo su color, sino sus principales características.

Para descubrir el color de esta galaxia espiral del Sistema Solar, donde se encuentra también la Tierra, los científicos estudiaron las propiedades de galaxias similares a la Vía Lactea, el número total de estrellas y la velocidad a la que se crean otras nuevas. Todas estas características son las que determinan el brillo y el color de la galaxia.

En opinión de los científicos, la Vía Lactea tiene un color muy parecido a la nieve fresca que es más blanca al caer del cielo, que cuando está en tierra firme. La luz de nuestra galaxia equivaldría a la de una vieja bombilla, que nuestros sensibles ojos aprecian de forma difusa y tenue. Aunque todos sabemos de qué color es la Vía Lactea, cuyo nombre se asocia a la leche, por primera vez los científicos han logrado determinar con mayor exactitud que nunca su tonalidad. Una tarea que no ha resultado fácil y que forma parte del proyecto Sloan Digital Sky Survey (SDSS), que trata de crear un mapa del Universo remoto con la mayor exactitud posible.