Descubre cómo hacer que nadie olvide tu cara
Muchas veces nos miramos en el espejo y lo que vemos en él es una cara común, una cara como cualquier otra. Y, claro, delante de la persona que nos gusta, o bien en una entrevista de trabajo, nos gustaría que se fijaran en nuestra cara, que la gente la recuerde siempre. ¿Qué se puede hacer al respecto?

Pues bien, para eso está la ciencia. Un equipo de investigadores del MIT ha logrado crear un algoritmo que permite que nuestras caras, por lo menos en fotografías, sean mucho más fáciles de recordar. Vamos a descubrir en qué consiste a continuación.

Con este algoritmo, tal y como explica el autor principal de la investigación, Aditya Khosla, se pretende lo siguiente:

Queremos modificar el grado en que la gente realmente se acordará de una cara. Este es un trabajo muy sutil, porque no queremos coger una cara y reemplazarla por otra más fácil de recordar en nuestra base de datos; queremos que el rostro conserve su aspecto.

Según creen los investigadores, este algoritmo podría utilizarse en redes sociales para modificar su propio rostro con pequeños toques. Para ofertas de trabajo, cuestiones amorosas y otros asuntos por el estilo, parece ser que funciona más que bien.

Pero, ¿en qué consiste? En primer lugar, el equipo creó una base de datos con más de 2.000 imágenes. Cada una de ellas tenía una puntuación según su nivel de facilidad para ser recordada. Este nivel se calculó a través de un grupo de voluntarios que las valoraron.

A partir de los resultados, un programa informático detectó las tendencias que hacían que una cara fuese más fácilmente recordable que otras.

Cómo crear un rostro agradable y memorable

Por ejemplo, un cambio en el ancho de la nariz puede hacer destacar un rostro. Un toque en los labios, en las orejas o en la forma de los ojos. De esta manera, el programa coge una imagen del usuario y la modifica sin desfigurarlo. Tan sólo lo retoca y lo mejora.

A partir de ahí, el programa crea miles de copias y va afinando sus resultados. Según se ha comprobado, el resultado final tiene un 75% de probabilidades de mejorar sustancialmente el rostro original.

En efecto, una cara más familiar, con rasgos fáciles de recordar, es también una cara que resulta, en general, más agradable. El objetivo es que las personas que vean nuestra foto piensen que somos personas en las que uno puede confiar. Ahora mismo, el objetivo es lograr añadir rasgos que provoquen que las caras nos parezcan más inteligentes, más seguras de sí mismas y otros rasgos por el estilo. Tecnología pura y dura al servicio del hombre.