Descubre los misteriosos cráneos alargados de México
Tienen toda la pinta de pertenecer a extraterrestres, pero son humanos. Se trata de un conjunto de cráneos que un grupo de arqueólogos mexicano ha descubierto al sur de Sonora, en un cementerio prehispánico que tiene más de mil años de antigüedad y en el que yacen 25 cadáveres.

De esos 25 cadáveres, 13 muestran la deformación craneal que vemos en la imagen de portada. ¿Cómo es posible? Vamos a descubrirlo.

La deformación craneal en las culturas mesoamericanas era habitual. Servía para diferenciar grupos sociales con fines rituales. A medida que crecía la cabeza del niño, se moldeaba para dirigirla y provocar su forma abombada.

Las cabezas descubiertas, según parece, pertenecieron a los indígenas pimas, un grupo cultural de la región cuyos descendientes se desplazaron hacia la zona de Sonora, probablemente habitantes de un enclave comercial que unía la costa occidental con el suroeste de Estados Unidos.

Restos de menores de edad

De los 25 restos encontrados, 17 pertenecen a menores de edad que contaban entre 5 meses y 16 años. Probablemente su fallecimiento se debiera a una mala aplicación de la deformación craneal; al verse apretado el cráneo en exceso, no pudieron sobrevivir a la transformación.

En efecto, estos restos encontrados no atesoraban ninguna enfermedad ni habían muerto por otras causas, según se desprende de los análisis hechos a los cuerpos. Así pues, el rito de la deformación craneal no siempre era seguro, aunque era necesario para distinguir a las clases más altas.

Un curioso descubrimiento que nos muestra hasta qué punto nuestro cráneo es modelable mientras crece.