Descubre por qué las narices tienen formas diferentes
Muchas veces nos lo hemos preguntado. ¿Por qué ciertas partes de nuestro cuerpo difieren de una persona a otra? Y, en concreto, en el caso de las narices, la incomprensión es absoluta. Por eso, hemos querido indagar en los estudios que se han hecho hasta la fecha y encontrar una respuesta.

A continuación, os descubrimos el motivo según el cual las narices varían en forma y tamaño. Todo ello gracias a una investigación de la Universidad de Iowa. Vamos allá.

Un grupo de investigadores de dicha universidad se propusieron estudiar los senos maxilares, aquellas cavidades que se encuentran a ambos lados de la nariz. Son famosas por albergar la famosa mucosa. Les resultaba extraña su existencia y su debilidad frente a las infecciones.

De hecho, pensaban que se trata de una reliquia evolutiva. Sin embargo, juegan un papel mucho más importante de lo que parece. La forma y la función de la nariz humana puede variar mucho en función de cómo sean.

Se estudiaron 40 rostros de origen africano y europeo con Tomografías Axiales Computerizadas (TAC) y se llegó ala conclusión de que los senos maxilares cambian de tamaño para maximizar su función principal: la respiración.

Descubre por qué las narices tienen formas diferentes

Ventajas evolutivas del tamaño

La nariz debe maximizar su función en función del clima. De hecho, el clima determina en gran medida qué tipo de nariz predomina en las personas. Por ejemplo, en regiones más frías la nariz es estrecha y larga: así se atrapa el aire y se calienta más fácilmente para un acceso perfecto a los pulmones.

En cambio, en lugares más cálidos, las narices son más chatas y amplias: el aire, al ya ser caliente y húmedo, debe llegar rápidamente a los pulmones sin un procedimiento de filtrado.

Desde luego, se trata de un hallazgo sorprendente que da sentido a una pregunta que muchas veces nos hemos hecho.