Descubren la primera tumba a la que llevaron flores, hace 13.000 años
Las costumbres funerarias que conocemos hoy en día son más antiguas de lo que creíamos. Por ejemplo, el simple y hermoso gesto de dejar un manojo de flores junto a nuestros seres queridos puede ser que tenga cerca de 13.000 años de antigüedad.

Efectivamente, acaban de encontrar la tumba más antigua con flores. Se encuentra en Israel y es antiquísima. Vamos a descubrir cómo empezó este rito funerario y sus orígenes.

Expertos de la Universidad de Haifa en Israel han encontrado una serie de restos arqueológicos en los que aparecen cuerpos enterrados rodeados de plantas coloridas y aromáticas: flores.

Se trata de tumbas de la Edad de Piedra, pertenecientes a la cultura Natufiense, un pequeño pueblo sedentario que vivió en el mediterráneo oriental hace 13.000 años. Ya eran conocidos por ser considerados los primeros agricultores del mundo. Ahora se les conoce también por ser los primeros en depositar flores en las tumbas de sus queridos.

Ahora el inicio de este rito se fecha entre 11.700 años y 13.000. En las tumbas se encontraron restos de salvia, menta y más plantas herbáceas.

Descubren la primera tumba a la que llevaron flores, hace 13.000 años

Antecedentes y otras particularidades

En este caso las flores se colocaron junto a los cuerpos pero también debajo de ellos, quizá para evitar que el cuerpo entrara en contacto directo con el barro. Además, los cuerpos, como vemos en la imagen de portada, se encontraban recogidos.

Hasta ahora, tan solo existía un precedente más antiguo, pero muchos investigadores creen que no es del todo fiable. Estamos hablando de una tumba neandertal que tiene cerca de 50.000 años de antigüedad, situada en el norte de Irak.

Lo que está claro es que el proceso de entierro ya era hace 13.000 años un procedimiento complejo y significativo, cargado de rituales y símbolos para rendir honores al difunto. Bonita historia de nuestra capacidad de echar de menos a los que se han ido.