En materia de cometas y asteroides, no paran de llegarnos noticias jugosas cada dos por tres. Parece que, definitivamente, se han puesto de moda. O eso nos quieren hacer creer los astrónomos.

Ahora se acaba de descubrir un nuevo cometa llamado Lovejoy que, según dicen, puede ser incluso más espectacular que Ison, astro que pasará junto a nosotros en navidad si todo va bien. Vamos a descubrir este nuevo cometa que se verá a simple vista pronto.

Mientras los astrónomos tratan de descubrir si Ison superará su paso por el Sol (corre el riesgo de desintegrarse), ha aparecido un nuevo e inesperado cometa que podrá ser visible en lugares muy oscuros dentro de la geografía española. Con unos simples prismáticos podremos ver la cabellera, núcleo y cola de Lovejoy.

Fue descubierto el 7 de septiembre en Australia por un aficionado, Terry Lovejoy, gracias a un telescopio de apenas 20 cm de diámetro. Ahora, a medida que se ha ido acercando a la Tierra, su brillo ha aumentado notablemente.

En octubre apenas era una bola borrosa, pero a partir de esta fecha, fue emitiendo una pequeña cola de polvo que se ha ido incrementando muy lentamente. Hoy en día, no tiene una larga cola pero sí una cabellera desproporcionada. La máxima aproximación se produjo el 19 de noviembre (pasó a 58 millones de kilómetros de nosotros) y su perihelio, es decir, su aproximación máxima al Sol, ocurrirá el 22 de diciembre cuando se sitúe a 120 millones de kilómetros de él.

Instrucciones para ver el cometa Lovejoy

Se trata de toda una casualidad. Pocas veces han pasado dos cometas tan cerca y con tantas probabilidades de ser vistas. En el caso de Lovejoy, se trata de un cometa periódico. Es decir: volverá a aparecer más veces, cosa que no ocurre con Ison.

Para ver el cometa hay que mirar hacia el NE. En concreto hay que fijar la vista bajo las estrellas que conforman la cola de la constelación de la Osa mayor.

Es fácilmente visible en la última parte de la noche y poco antes del amanecer. Se espera que su máximo brillo se alcance este 29 de noviembre. Tendrá una magnitud de 4,5 (mucho mayor que la de Ison, de momento) y será todo un espectáculo visual si disponemos de instrumentos.