Descubren que el águila devoradora de hombres existió de verdad
Viejas leyendas de Nueva Zelanda hablaban de la existencia de una gigantesca águila capaz de llevarse consigo un niño y de matar, sin problemas, a un hombre. Algo muy parecido a los grifos de la mitología griega. Se consideraba poco más que un mito.

Hasta ahora, porque un equipo de investigadores de la Universidad australiana de Nueva Gales del Sur, ha publicado un estudio que confirma que esta gigantesca águila existió de verdad. A continuación, todos los detalles.

En la mitología se la conoce como Te Hokioi. Y ahora los paleontólogos saben que se extinguió hace 1.000 años. En su momento, fue un depredador brutal. Era de color blanco y negro y tenía una cresta roja enciba de la cabeza.

Sir George Gray, uno de los primeros colonos gobernadores de Nueva Zelanda, la describió en sus escritos y nadie creyó en él. Para las tribus Maoríes era un animal sagrado. En sus leyendas hablan de raptos de humanos y matanzas salvajes. Y parece que no estaban equivocados.

Su nombre científicos (en latín) es Harpagornis moorei y sus restos fueron encontrados ya en 1870 pero fueron confundidos con los de algún tipo de carroñero.

Descubren que el águila devoradora de hombres existió de verdad

Un depredador formidable

Según el estudio, esta águila (también conocida como águila de Haast), era capaz de dar golpes mortales con su pico a presas mucho mayores que ella. Además, podía volar a más de 80 kilómetros por hora.

Su envergadura podía superar los tres metros y su peso oscilaba entre 18 y 20 kilos. Una maravilla mitológica. Para hacerse una idea, era el doble de grande que las águilas actuales. Podía llevarse por los aires a un niño si así lo quería. De ahí el temor de los mahoríes.

Sin embargo, como otros fabulosos animales, se extinguió hace mil años. Ahora aquí la rescatamos con sorpresa para vuestro disfrute.