Descubren que las lágrimas de tristeza y alegría son distintas bajo el microscopio
Curiosa noticia, la que queremos mostraros hoy. Como muchos sabéis por propio experiencia, existen lágrimas de tristeza y lágrimas de alegría. Podemos llorar por muchos otros motivos (cuando pelamos una cebolla, por ejemplo) y, al parecer, todas esas lágrimas, dependiendo de la función, son distintas entre sí.

Esto es lo que ha descubierto un equipo de investigadores. Según se ha podido observar al microscopio, las lágrimas son morfológicamente distintas en función de su finalidad. A continuación, todos los detalles.

Los componentes de una lágrima son: agua, aceites, minerales y proteínas, entre otros. La fotógrafa-científica Rose-Lynn Fisher inició una investigación al respecto, hace cinco años, para analizar las lágrimas en relación a los estados emotivos.

Mediante el uso de microscopios electrónicos de barrido, se descubrieron cambios importantes en las formas y componentes de las lágrimas.

Tres tipos de lágrimas

Sus conclusiones son interesantes: existen tres tipo de lágrimas: las provocadas por la alegría u otras emociones fuertes como la tristeza, el rechazo o la ira; las basales, que básicamente sirven para lubricar; y las reflejas, causadas por la presencia de gases o al cortar una simple cebolla.

Así, las lágrimas muestran formas distintas y diverso número de moléculas en función del estado. La composición química permanece constante a pesar de pequeños cambios que vienen determinados por el tipo de lágrimas. Las lágrimas emocionales tienen un alto cargamento en hormonas, leucina y encefalina, atenuantes del estrés provocado por la emoción.

Desde luego, el descubrimiento arroja luz sobre la complejidad el mundo y sus matices. Y, sobre todo, nos muestra la inteligencia que atesora nuestro cuerpo y cómo sabe reaccionar en situaciones determinadas.