Desvelado el misterio de la tormenta gigante de Saturno
Una vez cada 30 años, se produce en Saturno una tormenta de dimensiones colosales que llega a afectar a todo el planeta. Este tipo de tormenta es conocida como Gran Mancha Blanca debido a su llamativo aspecto desde el espacio.

Se observaron por primera vez en 1876. En 2010, se produjo el sexto avistamiento catalogado. Hasta ahora, los científicos han tratado de desentrañar el misterio de esta colosal tormenta, y parece que, por fin, lo han conseguido. A continuación, todos los detalles.

En 2010 se obtuvieron imágenes de muy alta resolución gracias a la sonda Cassini, que orbitaba Saturno en 2010. La tormenta empezó a partir de una minúscula nube blanca y ciertas latitudes medias de Saturno. Se extendió con gran velocidad y estuvo activa a lo largo de siete meses. A lo largo de este tiempo, fue generando un amasijo de nubes blancas con un tamaño de miles de millones de kilómetros cuadrados.

Hace dos años se presentó un estudio en la revista Nature acerca del fenómeno. Sin embargo, un equipo de científicos españoles acaba de actualizarlo con los últimos datos. Esta vez se ha publicado en Nature Geosciences y ha logrado desvelar ciertos misterios que envolvían dicha nube.

Desvelado el misterio de la tormenta gigante de Saturno

Violentos vientos y energía concentrada

Al parecer, la tormenta genera vientos de 500 kilómetros por hora. Nadie esperaba una circulación tan violenta. Al parecer, la tormenta interactua con la atmósfera en circulación y eso genera estos vientos. Por otra parte, se ha descubierto que las nubes blancas se encuentran a 40 kilómetros por encima del resto de nubes del planeta.

El estudio a partir de modelos matemáticos, por otra parte, ha permitido encontrar una explicación física al comportamiento de la tormenta y a los motivos de su larga duración. El foco de la tempestad está arraigado a 300 kilómetros sobre las nubes visibles y transporta gran cantidad de gas húmedo hacia las zonas altas del planeta. Esto provoca una importante eyección de energía que es la causante de los fuertes vientos.

Al parecer, la comprensión de esta tormenta y de su funcionamiento, permitirá mejorar las previsiones meteorológicas aquí, en nuestro planeta.