Diseñan una nariz electrónica que distingue entre peras y manzanas
Las narices electrónicas ya se encuentran en vía de desarrollo, y además con tecnología española. Recientemente, un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), en colaboración con miembros de la Universidad e Gävle, han conseguido fabricar una nariz electrónica con 32 sensores.

Aunque de momento se trata de un prototipo, el artilugio ha sido concebido con el objetivo de ser comercializado a largo plazo, pues potencialmente podría servir a una gran gama de sectores. Por ejemplo, el vitinícola o el biomédico. A continuación, todos los detalles.

Estos 32 sensores, de momento, son capaces de identificar los olores que desprenden peras y manzanas troceadas. Según José Pelegrí Sebastía, responsable de la UPV:

Las muestras de fruta se introducen en una precámara, donde se inyecta un flujo de aire que se hace llegar hasta la torre con los sensores, unos semiconductores de óxido de metal que detectan compuestos odoríferos como el metano o el butano.

Diseñan una nariz electrónica que distingue entre peras y manzanas

Múltiples aplicaciones

Una vez recogidos los compuestos en tiempo real, un software se encarga de procesar y analizar la información. Así, toda la información aparece en un gráfico en 3D que permite identificar cada producto olfateado.

Esta nariz sería muy útil en un sector como el Vitivinícola, donde el olfato es esencial para distinguir tipos y calidades de uvas.

Sin embargo, estas narices electrónicas también podrían servir en el sector de la biomedicina. Al parecer, existen indicios de que perros bien entrenados pueden ser capaces de detectar tumores cancerígenos a partir del olfato del aliento.

Naturalmente, una nariz electrónica serviría de manera muy eficaz para la detección de elementos cancerígenos con total fiabilidad y sin depender del entrenamiento de un animal.