Dormir poco distorsiona algunas clases de riesgo
Ya lo aconsejan los expertos: es importante dormir al menos ocho horas diarias. Una recomendación que siguen pocas personas, sobre todo debido a la dificultad de conciliar el sueño con tantas preocupaciones y con el estrés que provoca el frenético ritmo de vida que llevamos. Las consecuencias se aprecian a simple vista, tanto en el rostro, como en nuestro estado de ánimo e incluso en el carácter. Sin embargo, la situación va mucho más lejos tal y como ha demostrado un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Singapur en colaboración con la Universidad Duke de Estados Unidos, que ha llegado a la conclusión de que dormir poco distorsiona la percepción de algunas clases de riesgo.

El estudio fe posible gracias a unos escaneos cerebrales realizados a través de una resonancia magnética funcional por imágenes, que fue utilizado en diferentes grupos de personas que participaban en la investigación.

Por un lado los participantes que fueron privados del sueño, en quienes se apreció una disminución de la actividad cerebral en las regiones del cerebro que procesan los resultados negativos de nuestras acciones. Lo que demostró esta teoría defendida por el grupo de expertos científicos, es decir que las personas privadas de sueño tomaban decisiones ciertamente arriesgadas, aunque hay que destacar que esta situación no se dio entre todos los participantes, pero sí en la mayoría de ellos.

Otro ejemplo más para demostrar que la falta de sueño cambia la manera en la que nuestro cerebro juzga los valores de nuestros actos, y especialmente en cuestiones económicas. Los científicos tomaron como ejemplo a las personas que juegan en los casinos hasta altas horas de la noche, que deben luchar contra esa distorsión de la realidad mental, lo que les lleva a conceder mucha más importancia a las ganancias que a las posibles pérdidas.