Dormir poco hace que comas más y vivas menos
La ciencia anda siempre buscando implicaciones y consecuencias del insomnio, de un sueño más o menos profundo, de mayor o menor duración… Son innumerables los estudios que abordan los mil y un trastornos que provoca la falta de sueño o un descanso de mala calidad.

Recientes estudios coinciden en señalar la importancia de respetar las horas de sueño para conseguir una vida más activa y saludable. Incidiendo en esta idea, un estudio estadounidense publicado en Journal of Health Psychology ha concluido que la falta de descanso nocturno provoca una ingesta excesiva de comida en adultos y niños.

Comer más y peor

Investigadores la Universidad de Nebraska-Lincoln demostraron no solo que una mala noche de sueño afecta en las actividades cotidianas al día siguiente, sino que también influye en el consumo abusivo de alimentos y en su elección.

Dormir poco hace que comas más y vivas menos
Su hallazgo tiene especial interés porque todavía son escasos los estudios que demuestren tanto ese consumo excesivo como un mayor estrés emocional que deriva en la elección de fast food.

La culpa la tiene la hormona que controla el apetito, ya que al verse afectada intenta compensar esa falta de energía con un aumento de ganas de comer, al tiempo que anímicamente se está más bajo, con lo que se elige comida que les reconforte, normalmente de peor calidad.

¿Una vida más corta?

Por un lado, esa ingesta de comida menos saludable a menudo se traduce en problemas de salud derivados de un exceso de peso, diabetes o enfermedades cardiovasculares.

Y, en general, son muchos los estudios que vinculan el insomnio o un sueño de mala calidad con la aparición de determinadas enfermedades como las apuntadas, a las que hay que añadir depresiones, ansiedad o, entre otras, el cáncer, lo que acaba derivando en una menor esperanza de vida.