Ébola, dengue, D68, chagas y otros virus que tienen al mundo en vilo
El mundo globalizado convierte cualquier punto del planeta en un lugar de riesgo para el contagio de enfermedades infecciosas para las que no existen vacunas ni tratamientos efectivos. De hecho, los sistemas de salud de zonas no endémicas, como España o Estados Unidos han de hacer frente a un difícil reto ante el peligro de pandemia.

Al igual que ya ocurriera con la peste negra, la gripe española o la viruela, y como sigue ocurriendo con el Sida, destacan una serie de patologías infecciosas que tienen un gran riesgo potencial de contagio.

Entre ellas figuran el ébola, una epidemia de triste actualidad estos días en nuestro país, además del dengue, el chagas, el chikungunya, el paludismo y la leishmaniasis, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre todo por su riesgo de contagio en viajes de turismo:

Ébola: virus de la familia Filovirdae, que produce fiebre hemorrágica, con un riesgo de muerte del 90 por ciento en humanos. Se produce en regiones de Àfrica oriental y occidental, Filipinas y China.

Chikungunya: fiebre vírica viral transmitida por un virus de la familia Togaviridae a través de los mosquitos, que transmiten también el virus del dengue. Se ha detectado en el África subsahariana, el sudeste asiático y algunas regiones de India.

Chagas: es una enfermedad parasitaria producida por el parásito Trypanosoma, endémica de Iberoamérica, donde hay unos ocho millones de personas infectadas, y en España hay entre 50.000 y 70.000 a consecuencia de la inmigración.

Dengue: infección gripal que provoca hemorragias y fallos orgánicos. Es transmitido por el mosquito Aedes Aqgypti, que pica durante las horas diurnas. El 40 por ciento de la población mundial está expuesta.

El paludismo: causado por el parásito plasmodium a través de la picadura de mosquitos, los parásitos se multiplican en el hígado, pero a diferencia del resto puede prevenirse y curarse.

Ébola, dengue, D68, chagas y otros virus que tienen al mundo en vilo
La malaria: también la transmite la picadura de un mosquito, y el aumento de las temperaturas por el cambio climático está aumentando su incidencia y aparición también en zonas no tropicales.

Leishmaniasis: la transmite la picadura de flebotomos hembras moscas de la arena, afectando a humanos, perros, roedores y otros mamíferos, con dos millones de personas afectadas cada año en todo el mundo, incluyendo la región mediterránea.

En Estados Unidos, por otra parte, el enterovirus D68 ha infectado más de medio millar de personas y dos niños han muerto en las últimas semanas. Se contagia a través de las secreciones respiratoria, provoca tos, estornudos, congestión y problemas respiratorios.

El marburgo, por último, es otro virus endémico de Uganda, muy similar al ébola, con brotes en distintos países africanos. Su contagio se produce por contacto con sangre o líquidos corporales.