El AVE contamina menos que un tren normal
La contaminación es un problema cada vez más serio y cuyo impacto en nuestro planeta, y por lo tanto en nuestra salud y la del resto de seres vivos, alcanza niveles alarmantes. Por ello, medidas como la reducción de gases contaminantes, el ahorro energético y la utilización de medios de transporte más ecológicos, son propuestas imprescindibles para frenar esta grave situación.

Un estudio de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles ha dado a conocer unos datos muy interesantes acerca del menor consumo de energía que suponen los trenes de alta velocidad. El AVE consume de media por pasajero transportado un 29% menos de energía que los trenes convencionales, y reducen las emisiones de CO2 en la misma proporción.

Un tren de estas características en circunstancias corrientes consume menos energía y produce menos emisiones de CO2 que uno normal. Y es que el AVE es de tracción eléctrica, por lo que no expulsa gases de efecto invernadero y consume menos combustibles fósiles que otros medios de transporte.

Otro dato importante es que los viajeros recurren al AVE en lugar del avión o del coche, lo que a su vez supone un elemento contaminante menos. Estos trenes evitan la emisión de 3kg de CO2 por pasajero que otros trenes normales, mientras que una persona que no utiliza el coche ni el avión, en beneficio de este transporte, evita que 31kg de gases contaminantes lleguen a la atmósfera.

Toda esta realidad es una prueba más de la importancia de los medios ecológicos y del uso de transportes públicos en lugar de nuestros vehículos privados, que además de polución provocan contaminación acústica.

Está en manos de todos a través de pequeños gestos reducir las emisiones de gases contaminantes para frenar así una situación cada vez más preocupante que está poniendo en peligro la existencia de seres vivos y ecosistemas de extraordinaria belleza.