El corazón artificial más pequeño del mundo
Ayer se confirmó que el implante del corazón artificial más pequeño que hasta el momento ha albergado un pecho humano fue todo un éxito. La operación tuvo lugar a finales del mes de marzo, cuando el bebé que lo recibió contaba con apenas 16 meses. Una miocardia dilatada con una infección grave en la función ventricular obligó a una intervención de urgencia cuyo resultado ha sido toda una vida por delante. A día de hoy, dos meses después de aquel trance, el niño está estupendamente. En palabras de Antonio Amadeo, gerente del proyecto de asistencia técnica del hospital:

El niño se encuentra con un excelente estado de salud.


El corazón implantado pesa tan sólo once gramos; la bomba de titanio con la que late puede soportar hasta 1.500 mililitros de sangre por minuto. Según Antonio Amadeo:

Se trata de un récord mundial porque es el corazón más pequeño implantado a un ser humano.

La implantación de corazones artificiales está teniendo un cierto impulso gracias a los notables avances técnicos que están saliendo a la luz. Y aunque aún a día de hoy tengamos que lamentar alguna mala noticia –como el fallecimiento del primer paciente intervenido en Cataluña- es motivo de alegría, y sobre todo de esperanza, conocer historias como ésta, en la que la investigación científica ha dado un fruto tan palpable como lo es una vida.

El primer corazón artificial fue trasplantado a un ser humano en 1982; aquella intervención duró 64 horas. Los corazones artificiales son por lo general soluciones de plazos normalmente cortos, y acaso medio, (el bebé italiano lo llevó durante 13 días), siendo aún excepcionales los casos en que se colocan de forma permanente.

Nota: La imagen superior se corresponde con un corazón artificial de tamaño común.