El cronotipo de las personas: ¿Eres alondra o búho?
El cronotipo es un concepto relacionado con los ritmos circadianos o, lo que viene a ser lo mismo, con nuestra forma de adaptarnos a la luz, a la temperatura y a otros ciclos biológicos ambientales. Es, en suma, la razón por la que a algunas personas les cuesta madrugar y otras, sin embargo, nunca ven el momento de irse a la cama.

Aunque los ritmos circadianos son importantes para muchas actividades vitales como el funcionamiento cerebral, la regeneración celular, la alimentación o la actividad hormonal, es en su regulación del sueño donde podemos encontrar su influencia a la hora de mantenernos más vitales o apagados a lo largo del día.

La ciencia utiliza un símil relacionado con las aves para distinguir entre las personas matutinas (alondras), verspertinas (búhos) o aquellas que no tienen un patrón especialmente acusado, ni diurno ni nocturno, a las que se les llama colibrís.

Con respecto al ajuste del ritmo circadiano en relación a los ciclos del sueño y la vigilia se reconocen, por lo tanto, tres cronotipos o tipos de persona: las que tienen un cronotipo temprano o alondras, que suelen despertarse y alcanzan su máxima alerta hacia el mediodía. Sólo una de cada diez individuos pertenece a éste tipo, la mitad de los englobados en la categoría de búhos, de cronotipo tardío.

El cronotipo de las personas: ¿Eres alondra o búho?
Los búhos alcanzan su pico de productividad hacia las seis de la tarde y siguen demostrándola de noche, si bien les cuesta despertarse. La gran mayoría, en torno al 70 por ciento, son del tipo colibrí, un punto intermedio, aunque pueden tener rasgos más o menos marcados de uno y otro.

Los riesgos de conducir temprano

En principio, más allá de ayudarnos a organizar nuestras actividades para un mayor rendimiento y bienestar, tener uno u otro cronotipo no influye a la hora de llevar una vida normal. Sin embargo, hay algunas recomendaciones que pueden ayudar a la hora de hacer algunas actividades, como conducir. Según acaban de descubir científicos de la Universidad de Granada, existe un cierto riesgo de conducir temprano para personas nocturnas. En general, los expertos advierten que para conducir hay horas que debemos evitar al margen de nuestro cronotipo, como la siesta o por la noche, en especial de 3 a 5 de la mañana.