El depredador marino más peligroso
A pesar de llevar millones de años desaparecidos, los monstruos prehistóricos continúan despertando el interés y la curiosidad de expertos en la materia y de simples aficionados. El descubrimiento paleontológico de un equipo de científicos en la Isla Canguro (Australia), quienes han hallado ojos fósiles de unos 515 millones de años de antigüedad, es otro buen ejemplo de la extraordinaria variedad de especies animales y vegetales que han habitado en nuestro planeta.

En el descubrimiento han colaborado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y se ha dado a conocer en la revista especializada Nature. Unos sorprendentes ojos fósiles con unas 30.000 lentes cada uno de ellos, que pertenecieron a un depredador marino de boca circular y con afiladas placas, conocido en términos científicos como Anomalocaris.

Estas impresionantes características biológicas proporcionaban a esta increíble especie marina una visión espectacular. De hecho, el Anomalocaris tenía uno de los sistemas visuales más agudos y perfectos de aquella época, que puede compararse con el de los artrópodos actuales. En opinión de los expertos paleontólogos, sus capacidades visuales eran el arma más poderosa de esta especie marina, además de una gran herramienta de caza para los depredadores.

De la época del Cámbrico

Los ojos de este fósil australiano tienen forma ovalada, lo que demuestra que la superficie ocular poseía como mínimo unas 16.700 lentes hexagonales. Sin embargo, el descubrimiento no termina aquí, ya que la otra parte del fósil que no se puede hacer al estar unida a una roca, sugiere a los paleontólogos que el total de lentes podría ascender hasta los 30.000. En términos fotográficos, equivaldría a unos 30.000 píxeles, es decir, una visión increíblemente aguda y espectacular.

Por el momento, este hallazgo convierte al Anomalocaris en la especie más desarrollada en cuanto a capacidades visuales se refiere. Uno de los depredadores marinos más peligrosos del Cámbrico.