El imparable deshielo del Ártico
Según los últimos datos facilitados por los científicos de la Universidad de Colorado en Estados Unidos, parece que el deshielo invernal del ártico se mantiene constante. Tanto es así, que la extensión de hielo marino registrada este año 2011, antes de que comience la temporada de deshielo, es bastante similar a la que se dio el pasado 2006. Unas comparaciones que han sido posibles gracias a las mediciones realizadas por expertos climatológicos de esta universidad a través de satélites.

El grupo de científicos ha concretado que el valor anual más bajo de esta extensión se produjo el pasado 7 de marzo de este año, y se sitúa en torno a los 14.630.000 kilómetros cuadrados. Un deshielo que tal y como afirman los propios climatólogos se debe al aumento de los gases de efecto invernadero que tiene como principal culpable a los seres humanos.

Un calentamiento global que parece continuar de manera imparable, hasta el punto de que muchos científicos han afirmado con rotundidad que dentro de varias décadas y durante los meses de verano, en el Océano Ártico no habrá ni un solo rastro de nieve. Una amenaza que ya se conocía desde hacía bastante tiempo, y que tendrá unas consecuencias mucho más importantes de lo que piensan algunas personas.

Importantes consecuencias

El hielo del Océano Ártico enfría masas de agua y de aire durante los meses más calurosos del año, es decir en la época estival, actuando como si de un sistema de aire acondicionado se tratara, evitando que la Tierra se caliente todavía más. Sin embargo, la pérdida de este hielo aumentará la temperatura de los mares y de la atmósfera, una situación que dificultará en gran medida la vida tanto de los seres humanos, como de las especies animales y vegetales.