El minidron más pequeño del mundo mide 4 centímetros
El diseño de drones no deja de sorprendernos. Sus distintas formas, tamaños y usos, ya sea para fines civiles, comerciales o científicos, no dejan de multiplicarse. Hay diseños de todo tipo, y la red es una plataforma perfecta para mostrar prototipos y modelos definitivos, algunos a la venta con precios desorbitados, si bien otros muchos están abaratándose, con lo que cada vez son más populares.

Pero las sorpresas no sólo se refieren a las aplicaciones casi infinitas que tienen estos aparatos no tripulados controlados a golpe de joystick. Además de su abaratamiento, la tendencia hacia la miniaturización está llegando a niveles sorprendentes, y actualmente, los minidrones más pequeños del mundo pesan apenas unos pocos gramos.

El Cheerson Cx-10

El Proto X Nano, por ejemplo, pesa 11.5 gramos y mide apenas 4,5 centímetros de ancho por 4,5 de largo, una miniatura que hasta la más suave ráfaga de viento puede desviar de su camino.

Cheerson Cx-10 pesa casi el triple (29 gramos), pero es más pequeño, tan sólo 4 centímetros de largo y ancho. Con su batería completa (de 100 mAh) puede volar de entre 5 a 8 minutos, y el controlador alcanza hasta 50 metros de distancia. Es el minidron más pequeño del mundo, siempre que no contemos como drones las nanopartículas que actúan como una especie de drones, utilizadas para usos científicos, como eliminar las placas de colesterol acumulado en las arterias.

El minidron más pequeño del mundo mide 4 centímetros
Aunque sus usos pueden ser variopintos, el diseño actual del CX10 no es otro que su vuelo en interiores como iniciación al vuelo de quadcopters o multirrotores, pues como ocurre con el Proto X Nano, su reducido tamaño hace complicado su vuelo al aire libre, sobre todo por la presencia de viento.

Si buscamos un dron pequeño capaz de volar en exteriores con eficacia, ha algunos que lo hacen muy bien, como el British Black Homet, pero su precio se dispara y, a día de hoy, fundamentalmente tienen usos militares.