El olfato y el desarrollo del cerebro
Por si alguien tenía alguna duda, la ciencia también puede ser divertida y de lo más interesante, y el ejemplo perfecto lo encontramos en el último estudio realizado por un grupo de investigadores americanos que han descubierto que la clave de la inteligencia se encuentra en el olfato. Aunque esto te pueda resultar particularmente raro, paleontólogos de las Universidades estadounidenses de Texas y St. Mary, en colaboración con el Museo Carnegie de Historia Natural de Pensilvania, han demostrado que el olfato fue la causa que provocó el desarrollo del cerebro de los mamíferos.

La revista Science ha sido la encargada de dar a conocer estos sorprendentes e interesantes resultados, donde se demuestra que a diferencia de otros animales, los cerebros de los mamíferos, especialmente durante el Jurásico, experimentaron un importante crecimiento y adquirieron una mayor complejidad gracias al agudo sentido del olfato. A través de la técnica de tomografía computerizada con rayos X, los paleontólogos estudiaron los cráneos fósiles de las especies conocidas con el nombre científico de Morganucodon y Hadrocodium, que habitaron en la Tierra hace 190 millones de años.

Los resultados sorprendieron a los científicos, quienes descubrieron que los cerebros eran mucho más grandes de lo que ellos esperaban encontrar en un primer momento, teniendo en cuenta el pequeño tamaño corporal y peso de esas especies. Esto también permitió a los expertos determinar los posibles pasos en el desarrollo del cerebro. La primera fase sería el perfeccionamiento del sentido del olfato, a continuación vendría el sentido del tacto y el último paso sería la coordinación neuromuscular.

Un nuevo e interesante descubrimiento que demuestra que la ciencia también puede ser entretenida, una importante fuente de información que nos devela los secretos más fundamantales de nuestro pasado y que ayudará a conocer mejor las claves de nuestro futuro.