El ombligo es un lugar repleto de bacterias nocivas
Una de las partes más curiosas de nuestro cuerpo, y quizá también una de las más estéticas, es nuestro ombligo, ese agujero que en el pasado nos conectó con nuestra madre y que ahora resulta completamente inútil.

Sin embargo, un equipo de investigadores estadounidenses ha realizado una extensa investigación para descubrir qué se esconde en ese recóndito y olvidado lugar al que nunca prestamos atención. Y el descubrimiento ha llamado la atención: en nuestro ombligo tenemos una cantidad extraordinaria de bacterias y microorganismos.

En efecto, en nuestro ombligo se alojan desde las especies más comunes, como los estafilococos, hasta las especies más raras, como por ejemplo las arqueas, un tipo de microorganismo que nunca se había encontrado en la piel humana.

Diferentes grupos de voluntarios participaron en este estudio, y en sus ombligos se encontró una actividad orgánica insospechada. Algunas bacterias eran muy raras y estaban presentes en menos de diez de cada 60 personas. Aún así, las bacterias comunes eran compartidas por más del setenta por ciento de los voluntarios.

El misterio de las bacterias

El artículo, publicado en la prestigiosa revista PLoS ONE, deja claro que sigue existiendo un gran misterio en lo referido a estas bacterias. De hecho, no hay aún ningún estudio científico que haya logrado explicar por qué unas bacterias son más frecuentes que otras en determinados ombligos.

Rasgos como el sexo, la edad o el lugar de residencia no parecen tener la más mínima incidencia. Aún así, este primer paso para conocer en profundidad una de las partes más raras y místicas de nuestro cuerpo, ayudará a una comprensión a largo plazo de las bacterias que se alojan en nuestra piel.