El pez más venenoso del mundo
La biodiversidad hace que en nuestro planeta habite una amplia variedad de especies vegetales y animales, tan singulares como hermosas. Un ejemplo de ello lo encontramos en las profundidades del fondo del mar que esconde infinidad de secretos y de misterios como es el caso del pez más venenoso del mundo, es decir el rascacio.

Buena parte de estos peces escoge como hábitat el Océano Pacífico, si bien es cierto que también se han descubierto en aguas tropicales y templadas. En ambos casos, suele ser habitual encontrarlos escondidos entre cuevas y rocas.

Se trata de un pez muy fácil de reconocer gracias a sus inconfundibles aguijones rodeados de espinas y recubiertos de veneno, sus aletas dorsales y pectorales muy bien desarrolladas, y sus características rayas de colores. Aunque en general no son agresivos, se defienden si se sienten violentados y sus heridas pueden llegar a ser mortales o de gravedad.

La singularidad de estos peces hace que tengan un alto valor comercial, lo que explica que su situación sea bastante delicada, ya que son especies muy amenazadas por la explotación pesquera. La colorida y extraña belleza de este pez lo convierte en el objeto de deseo de numerosos pescadores, que junto con otras especies como el famoso pez león, pez fuego o pez dragón, por citar algunos nombres, son las especies más atractivas y peligrosas que podemos encontrar en el fondo del mar.

Generalmente estas especies suelen ser las más cotizadas para servir de adorno en los acuarios, lo que pone en peligro la existencia de estos fascinantes peces. Además hay que tener en cuenta que el rascacio tiene un crecimiento muy lento que dificulta todavía más la superviviencia de esta desconcertante especie marina.