El primer puerto espacial
Nuevo México ha sido el lugar escogido para instalar la primera base de operaciones de la compañía de vuelos suborbitales, Spaceport America. Un importante hito en la historia de la astronomía que pretende revolucionar lel futuro de las misiones espaciales.

El puerto está compuesto por una terminal y un hangar con un diseño muy innovador y futurista, al más puro estilo del cine de ciencia ficción. El estudio británico de diseño internacional Foster + Partners, en colaboración con la URS Corporation, ha sido el proyecto ganador del concurso puesto en marcha por Estados Unidos. Una tarea nada fácil, si tenemos en cuenta que se trata del primer aeropuerto espacial comercial del mundo. Una obra de gran magnitud.

El complejo espacial será sede internacional y centro de control de misiones espaciales comerciales del grupo Virgin Galactic. Sus innovadoras instalaciones y servicios de última tecnología han sido especialmente desarrollados para satisfacer las necesidades del negocio espacial.

El puerto espacial iniciará sus actividades a finales de 2012, tras haber realizado las pruebas necesarias. Por el momento ya hay unas 450 reservas de clientes de todos los rincones del mundo, que pagaron la friolera cantidad de 200 mil dólares.

En contra de lo que muchos defensores del medio ambiente puedan pensar, la construcción del puerto espacial tiene un impacto mínimo en el entorno. Las instalaciones apenas se elevan sobre el desértico paisaje de Nuevo México, cuya forma orgánica presenta una suave y delicada elevación en el terreno.

Además, los requisitos energéticos son muy reducidos y produce unas emisiones mínimas. En definitiva, una construcción respetuosa con el medioambiente, que apuesta por el futuro y por la innovación, como demuestra su fachada de cristal, que aprovecha al máximo la luz natural, y su perfil bajo que atrapa los vientos de poniente para una mayor ventilación del edificio.