El Sthenurus, el canguro gigante que caminaba
Era un canguro un tanto peculiar. Habitó Australia hace 30.000 años y su tamaño triplicaba al de los canguros actuales, caminaba como los seres humanos, y tenía una cara que recordaba más a un conejo que a un marsupial.

Hasta ahora, su existencia era un misterio, pero por fin podemos conocer detalles sobre este extraño animal, un canguro gigante bautizado como “Sthenurus”, que investigadores australianos han conseguido visualizar a partir de restos de esqueletos hallados.

Cara de conejo

Los científicos han recompuesto su anatomía y, una vez montado su esqueleto, pudieron observar diferencias importantes con respecto a los canguros de hoy en día y a sus parientes vivos más cercanos, sino los canguros terrestres y arborícoras que hoy viven en Australia y Nueva Guinea.

Aunque no son descendientes directos de aquellos, sorprenden sus características, tan distintas. Concretamente, a los científicos les llamó la atención descubrir su expresión conejil y su modo de locomoción. Pese a tener una patas traseras largas, tanto como las de los canguros actuales, sin embargo, su posición era muy distinta, lo que hace concluir que se desplazaban poniendo una pata delante de la otra.

El Sthenurus, el canguro gigante que caminabaEn otras palabas, caminaban como lo hacemos nosotros, aunque podrían saltar como lo hacían los canguros de hoy, si bien para ellos era algo excepcional, pues su tipo de locomoción no se adaptaba al tipo pentapedal, característico de los canguros modernos.

A diferencia de aquellos, éstos pueden desplazarse andando sobre sus cuatro patas cuando se mueven lentamente, si bien lo habitual es saltar para avanzar más rápido. Por su parte, el extinto Sthernurus tenía un tamaño mucho mayor y huesos más pesados, lo que difitultaría el salto. El Sthernurus se extinguió con la llegada del ser humano al Australia, muy probablemente por la caza humana.