El viaje tripulado a Marte se realizará con motores de fusión nuclear
Se trata de la próxima gran meta para la humanidad: llegar a Marte. Sin embargo, el proyecto es más difícil de lo que parece: es necesario un nivel tecnológico que de momento no tenemos. El viaje es largo y la supervivencia en Marte difícil. Pero hay elementos que ya empiezan a encajar. Por ejemplo, los motores.

Investigadores de la Universidad de Washington creen que el viaje es posible si se utiliza una fuente de energía especial: la fusión nuclear. Ese es el gran objetivo: construir un motor de fusión.

John Slugh, investigador de la NASA, explica claramente la diferencia entre usar motores convencionales y motores de fusión:

Utilizando los combustibles de cohetes existentes es casi imposible para los seres humanos a explorar más allá de la Tierra Una expedición de ida y vuelta a Marte llevaría más de cuatro años con la tecnología actual. Y sería muy cara. Tan solo los costes de lanzamiento superarían los 12.000 millones de dólares.

En opinión de Slough y sus colegas el viaje puede ser mucho más corto y barato si se sirve de un cohete que utilice energía de fusión. La duración pasaría a ser de apenas 30 o 90 días según la ventana de lanzamiento.

Para lograrlo, se ha desarrollado un tipo de plasma encerrado en su propio campo magnético. Este plasma desarrolla procesos de fusión nuclear debido a la compresión de ese mismo campo magnético. La ventaja de este método es que un gramo de combustible equivale a cuatro kilos de combustible convencional.

Metales supercalientes

Por otra parte, se ha desarrollado un complejo sistema para encender el cohete: un campo magnético provocado por grandes anillos de metal implosiona en torno al plasma y lo comprime a un estado de fusión.

Los anillos convergen y forman una cáscara que enciende la fusión durante unos pocos segundos. Entonces se libera la energía necesaria para calentar e ionizar el combustible, que es expulsado a gran temperatura por la tobera, impulsando al vehículo.

Esperamos poder interesar a todo el mundo con el hecho de que la fusión no está a 40 años de distancia y ni a un coste de 2.000 millones de dólares.

Se piensa que, para alimentar al cohete, los científicos utilizarán litio metálico, al ser un material muy reactivo.

De momento, estamos ante un proyecto, pero parece que su viabilidad tiene bastantes garantías. Quizá en unos años surque nuestros cielos hacia Marte.