El virus de la gripe
Con la llegada del frío es muy frecuente sufrir los molestos síntomas del virus de la gripe. Las inclemencias climáticas suelen afectar a unas personas más que a otras, en especial a los más vulnerables que son los niños y los ancianos.

Sabemos cómo hacer frente al virus de la gripe: resguardándonos del frío, consumiendo mucha vitamina C y evitando los hábitos perjudiciales. Sin embargo, la población en general sabemos muy poco de esta enfermedad infecciosa que en los últimos años nos ha traído de cabeza, especialmente con la famosa gripe aviar y la gripe porcina, que tanto acaparó las portadas de los periódicos de medio mundo.

En el caso de la gripe común, se trata de una enfermedad causada por un tipo de virus ARN que en el organismo humano afecta principalmente a las vías respiratorias y cuyos síntomas iniciales suelen confundirse con un resfriado. Sus síntomas principales son fiebre, dolor de garganta, dolores musculares y estomacales, tos y molestias articulares.

La gripe es una epidemia estacional que aparece en determinadas épocas del año, y cuyo modo de transmisión suele ser a través de la saliva, la secreción nasal y bronquial. En la mayoría de los casos es muy habitual confundir la gripe con un catarro normal, pero en el caso de niños y ancianos puede ser un problema muy serio que a veces llega a convertirse en una pulmonía.

En los últimos años, la gripe ha dado mucho de qué hablar. Algunos casos aislados de personas afectadas por el virus H1N1, es decir la gripe porcina, ha alertado a la población mundial, sin embargo, para la tranquilidad de muchos, este virus no afecta de manera regular a los humanos, tan sólo a quienes trabajan con aves de corral y cerdos, y por lo tanto están muy expuestos a este tipo de animales.

En cualquier caso, en cuanto comiencen a aparecer los primeros síntomas de la gripe común es conveniente tomar las precauciones necesarias que deberán ser mucho más rigurosas en función de la edad del paciente.