Encontrada la primera prueba física de la existencia de Materia Oscura
Un equipo de investigadores de Dinamarca ha sido el primero en lograrlo. Según revela la revista Astronomy and Atrophysics han detectado un extraño tipo de radiación cuyo origen se sitúa en el centro de nuestra galaxia. Esta radiación tiene una particularidad: forma una suerte de neblina a su alrededor.

Al parecer, según los datos recabados, este tipo de radiación surge directamente de la famosa materia oscura, algo de cuya existencia no sabíamos nada ni teníamos certeza alguna. Tan sólo había sido predicha en los modelos teóricos. Vamos a explicar qué es la materia oscura y qué papel desempeña en nuestro universo.

Lo primero que hay que saber es que la materia oscura compone gran parte del universo, en total el 23% del mismo. Además, es invisible. Se cree que el 73% está compuesto por energía oscura (de la que también sabemos muy poco) y lo que queda, apenas unas briznas, es lo que nosotros conocemos: la materia de la que estamos hechos tanto nosotros como nuestro planeta o las estrellas.

La materia oscura llena los vacíos que existen entre galaxias y estrellas, pero poco más. Hasta la fecha había sido imposible detectarla. Pero el asunto empieza a cambiar gracias al telescopio Planck. Esta materia es muy difícil de detectar pero tiene efectos gravitacionales directos sobre la materia que conocemos, de manera que es importante su análisis para ayudarnos a elaborar un modelo completo de la física.

La radiación detectada por este telescopio se emana desde el centro de la galaxia y proviene de la materia oscura, según afirman los autores del estudio. Así lo explica Pavel Naselsky, del instituto Niels Bohr:

La radiación que hemos detectado no puede explicarse a partir de los mecanismos estructurales de la galaxia. Tampoco puede proceder de la explosión de supernovas. Así que creemos que podría ser una prueba directa de materia oscura. De hecho, esta radiación funciona según un mecanismo completamente desconocido por la física actual.

Se trata de una radiación que tiene bastante en común con la radiación sincrotón, producida cuando electrones y positrones, su contrapartícula, salen disparados a velocidades cercanas a la de la luz a través de los campos magnéticos que pueblan nuestra galaxia.

Aunque se trata de una conjetura, todo parece indicar que esta radiación la emite la propia materia oscura, precisamente más densa en el centro de las galaxias. Según el marco teórico, la materia oscura está hecha de WIMPs, partículas masivas de interacción débil, es decir, una suerte de partículas no descubiertas aún que serían una mezcla entre materia y antimateria. Difícil de pensar intuitivamente. Al parecer, la materia oscura concentrada en el centro de la galaxia se encuentra en circunstancias que producen colisiones de las que nacen electrones y positrones. Son estos electrones y positrones los que producen la radiación detectada.

De modo que se ha visto uno de los efectos de la Materia Oscura en forma de radiación. Sin duda se trata de un paso importante para adelantar en el estudio de la composición y el funcionamiento de nuestro universo. Las investigaciones, de momento, son prematuras, pero avanzas sin cesar. Seguiremos informando.