Explosiones solares
En los últimos años la actividad del Sol ha experimentado un importante crecimiento, una situación que ha despertado el interés de la comunidad científica. En opinión de los expertos, las explosiones solares continuadas podrían tener importantes consecuencias en la navegación por satélite, además de otras muchas actividades y dispositivos tecnológicos.

Estas explosiones se clasifican en diferentes categorías dependiendo de su intensidad. Las últimas llamaradas producidas por el Sol han sido cada vez más altas y con índices de radiación más elevados, lo que hace que muchos astrónomos se pregunten si el Sol ha comenzado un nuevo ciclo de vida.

Por el momento, una de las consecuencias más evidentes de esta nueva etapa solar afectaría a los receptores de los sistemas de navegación por satélite (GPS), y especialmente cuando la actividad del Sol alcance su punto más importante.

Esta nueva etapa solar va más lejos que una simple molestia para el ciudadano de a pie que utiliza el GPS en sus desplazamientos, ya que también podrían afectar a la navegación marítima, a la topografía y a las operaciones militares, entre otras actividades y sectores de la sociedad que depende de la extraordinaria precisión del GPS.

Sin embargo, los efectos no terminarían aquí, ya que también se verían afectados los sistemas de comunicación y el suministro eléctrico, aunque por el momento no se ha detectado ningún incidente importante. En cualquier caso, los científicos ya han anunciado que este nuevo ciclo de vida solar alcanzará su máximo apogeo en el 2012 y en el 2013, período durante el cual las explosiones solares serán cada vez más habituales.

Para paliar los posibles efectos de las tormentas solares en la Tierra y en el espacio, las agencias climáticas del Reino Unido y EEUU trabajan para desarrollar un nuevo modelo mucho más avanzado que pueda realizar predicciones mucho más precisas, con el fin de estar preparados y evitar más de un inconveniente.