Falsos mitos sobre animales
Las películas de animación y de ciencia ficción, las novelas, los cómics y algunas historietas han contribuido a transmitir mitos del reino animal que son totalmente falsos, y que resultan bastante difíciles de olvidar. Creencias tan extendidas como por ejemplo que los avestruces esconden la cabeza porque son asustadizas o que a los ratones les encanta el queso.

La popular y simpática Dory de Buscando a Nemo confirmó un mito muy extendido entre la población: que los peces sólo tienen unos 3 segundos de memoria. Sin embargo, esta idea no es en absoluto cierta, ya que está demostrado que pueden retener información de hasta hace cinco meses e incluso aprender algún truco especial con ayuda de un experto, y con grandes dosis de paciencia. Una investigación realizada por expertos del Instituto de Tecnología Technion (Institute of Technology Technion) en Israel desechó por completo esta creencia.

Falsos mitos sobre animales
Que las avestruces son asustadizas y esconden la cabeza en el suelo cuando presienten un peligro, es otro de los grandes mitos del reino animal. Sin embargo, si echamos un vistazo y leemos detenidamente la explicación de la Enciclopedia Británica descubriremos la verdadera razón. Según esta enciclopedia los avestruces y los pollos entierran la cabeza en el suelo como una medida de protección, para ocultarse de sus enemigos y que sean confundidas con un el entorno.

Otra creencia que el gran público considera una verdad absoluta es que el plato preferido de los ratones es el queso. En contra de lo que muchas personas puedan pensar, los ratones prefieren incluir en su dieta diaria alimentos con gran concentración de azúcar, fruta o grano. Un delicioso manjar para estos diminutos roedores que echa por tierra la idea de los guionistas de la popular película Ratatouille, un encantador ratón que quiere ser chef.

La última de las falsas creencias del reino animal que te desvelamos hoy tiene al camaleón como protagonista. Mucha gente piensa que cambian de color para adaptarse al entorno, pero en realidad lo hacen por aspectos relacionados con el humor, la luz, la temperatura y su estado de salud.

Unos interesantes descubrimientos que nos demuestran lo equivocados que estamos ante algunas cuestiones relacionadas con el reino animal.