Fertilización in vitro y drones para salvar a los rinocerontes
Los rinocerontes abatidos por la caza furtiva no dejan de aumentar. Lo hacen exponencialmente, hasta rozar la extinción. Además de la necesidad de preservar su hábitat, se hace necesario aumentar el número de ejemplares y evitar que la caza siga diezmándolos de forma incontrolable, y aunque se dan pasos interesantes en este sentido todavía estamos muy lejos de conseguir resultados.

La fertilización in vitro y el uso de drones son dos recientes iniciativas que podrían representar una gran ayuda para rinocerontes y otros animales víctimas de la caza en los parques nacionales africanos. Aunque son prometedoras, al menos hoy por hoy, son incapaces de contrarrestrar el brutal asedio que sufren rinocerontes, elefantes y otros animales teóricamente protegidos.

Reproducción y frenar la caza

Con la fertilización in vitro, los científicos se juegan la última carta que tienen para salvar de la extinción al rinoceronte blanco, del que apenas quedan cinco ejemplares en todo el mundo. Todos ellos habitan en el zoo de Dvur Kralove, en la República Checa.

Si las cosas salen bien, se podrá revertir la tendencia y, en lugar de una cuenta atrás empezar a sumar nuevos ejemplares para detener in extremis su inminante desaparición, sin duda una tarea ímproba, pero que bien merece el esfuerzo.

Fertilización in vitro y drones para salvar a los rinocerontes
La decisión se tomó en una reunión de científicos y conservacionistas en Nairobi, Kenia, concluyéndose que era la única manera de preservar a estos mamíferos. Para ello, van a recolectar óvulos de las hembras que todavía quedan para unirlos al esperma de machos supervivientes que ya se tienen congelados y centralizados en un instituto de Berlín, Alemania. Se utilizarán en el futuro, aunque con tan pocos ejemplares y siendo de edad avanzada no se espera que el programa tenga demasiado éxito, aunque aún lo tendría menos con la inseminación artificial, que fue descartada.

Además de intentar la reproducción de la especie, desde la Universidad Politécnica de Cataluña se propone combatir la caza furtiva con drones. Diseñado por cuatro estudiantes, el prototipo está pensado para salvar rinocerontes, elefantes y otros animales que estén en el ojo de mira de los insaciables cazadores.