Fósiles de un bosque de hace 300 millones de años
Bautizado con el nombre de Pompeya del Pérmico, por el perfecto estado de conservación de los restos fósiles, este singular bosque petrificado conserva fielmente la esencia y las características de hace 300 millones de años. Enterrado bajo una impresionante lluvia de ceniza volcánica y congelado a lo largo de miles de años, el bosque de China es el vivo reflejo de cómo era la Tierra en el Pérmico, y los numerosos cambios que ha experimentado nuestro planeta.

Los avances de la ciencia han permitido a los investigadores realizar este sorprendente hallazgo, que será de gran utilidad para conocer más a fondo los bosques que habitaron nuestro planeta hace millones de años. Un descubrimiento que ha sido posible gracias a investigadores de la Universidad de Pensilvania en colaboración de científicos chinos.

Fósiles de un bosque de hace 300 millones de años
Con una superficie de 1.000 metros cuadros, el bosque petrificado tiene grupos de árboles que superan los 25 metros de altura. Es más, muchos ejemplares conservan prácticamente intactas las hojas y las ramas. Situado en la región china de Mongolia, el bosque pertenece al período Pérmico, lo que permitirá a los científicos estudiar la flora más característica de esta etapa de la Tierra.

Por el momento, los investigadores saben que cuando el bosque quedó sepultado por la ceniza volcánica, las placas continentales estaban formando el famoso súper-continente conocido como Pangea. En este período, toda la superficie terrestre estaba localizada en torno al ecuador y el clima era tropical.

Gracias al magnífico estado de conservación de los fósiles, los investigadores podrán descubrir más datos acerca de este período. Un interesante descubrimiento que nos acerca un poco más a los grandes misterios del pasado de nuestro planeta, y nos permitirá conocer a más fondo los posibles cambios que todavía debe experimentar la Tierra.