Grandes misterios de la ciencia: la fusión fría
Otro de los grandes misterios inexplicables de la ciencia que tienen en jaque a buena parte de la comunidad científica es la fusión fría. Un término que a muchos de nosotros no nos sugiere nada, pero que sorprende a los expertos debido a que su descubrimiento fue producto de un error experimental.

Una polémica que todavía está muy presente en los debates científicos de medio mundo. Para comprender mejor a qué se refiere esta fusión fría tenemos que trasladarnos en el tiempo hasta 1989, cuando dos investigadores norteamericanos, en concreto de la Universidad de Utah, liberaron la fusión nuclear en una probeta.

Para quienes no lo sepan, la fusión fría es el nombre que recibe cualquier reacción nuclear de fusión, producida a temperaturas y presiones normales, pero muy inferiores a las necesarias para la producción de reacciones termonucleares, que equivalen a millones de grados Celsius. Lo más sorprendente es que para lograr esto, se utiliza un equipamiento de bajo coste y de escaso consumo eléctrico. Ambos investigadores sostenían que se podían generar procesos de fusión fría utilizando como catalizador, un bloque metálico de paladio.

El experimento en cuestión fue descartado por buena parte de científicos de medio mundo, que consideraron que esta investigación era un verdadero fraude y un auténtico escándalo. A decir verdad, en la actualidad todavía no se ha probado que la fusión fría sea un proceso físicamente posible.

En 2004 continuaron los experimentos de fusión fría donde se optó por crear un nuevo comité con el fin de examinar los experimentos realizados desde 1989. Las conclusiones de los expertos ponían en duda la veracidad de pruebas que explicaran esta fusión.

De nuevo otro de los grandes misterios de la ciencia, que a pesar de la innovación y el progreso científico, continúa siendo uno de los grandes enigmas de nuestro tiempo.