Gusanos en el espacio
La idea de que los seres humanos podamos vivir en el espacio no es tan inverosímil como algunos piensan. Un grupo de expertos científicos de la Universidad de Notthingham, en Gran Bretaña, ha llevado a cabo un experimento con los gusanos Caenorhabditis elegans (C. elegans), que son capaces de vivir y procrear en semejantes condiciones.

Unos 4.000 gusanos fueron enviados a la Estación Espacial Internacional (ISS) en el transbordador Discovery, con el objetivo de estudiar el comportamiento de estas especies en condiciones de microgravedad. Para sorpresa de muchos científicos, se reprodujeron doce generaciones de gusanos, que se desarrollaban hasta la edad adulta y tenían descendencia, tal y como sucedía en la Tierra.

Los gusanos enviados al espacio también ayudan a los expertos a estudiar los efectos de la ingravidez y de los altos niveles de radiación que existen en el espacio. Un experimento de gran interés para los expertos, ya que los científicos creen que la supervivencia de los seres humanos dependerá de la colonización de otros planetas. Por este motivo el estudio de los gusanos en el espacio es tan importante para la comunidad científica, que continuamente trata de revelar los misterios del Universo.

Los científicos centran todo su interés en los efectos de la gravedad sobre los músculos, que parecen deteriorarse al estar lejos de la fuerza gravitacional de nuestro planeta. Un fenómeno que se observa en los astronautas tras un viaje espacial, y que supone por lo tanto un serio inconveniente a la hora de viajar al espacio en busca de nuevos y emocionantes hallazgos.

Un estudio que pretende abrir la veda a futuras colonizaciones planetarias, que es el sueño de muchos expertos astrónomos. Sin embargo, todavía está por ver la evolución de estas especies animales para descubrir en qué medida puede afectar las condiciones espaciales a los seres humanos.