Hito científico: crean el primer cromosoma artificial
El laboratorio ha estado echando humo sin descanso. Interminables jornadas de trabajo: horas y horas, días, semanas, meses… iban formando una montaña cada vez más alta que, sin embargo, amenazaba con poder derrumbarse de un momento a otro como un castillo de naipes. Finalmente, no lo ha hecho, y 7 años después se ha logrado el ansiado objetivo, la creación del primer cromosoma artificial de una célula compleja, un avance científico que ya se considera un hito de la biología sintética.

Ansiado y difícil objetivo, en realidad, casi un atrevimiento, porque nunca fue fácil jugar a ser Dios. No en vano, los investigadores han conseguido un paso de gigante en ingeniería genética, si bien explican que lo hacen en un sentido “amplio y beneficioso”, lo que no impide futuras aplicaciones no tan inocuas.

Sea como fuere, lo cierto es que su aporte supone un gran adelanto después de que Craig Venter construyera el primer genoma sintético de una bacteria de productos químicos en el 2010. Básicamente, el hallazgo realizado por investigadores del Centro Médico Langone, de la Universidad de Nueva York, continúa con el trabajo iniciado por Venter, en esta ocasión utilizándose programas sofisticados de computación de los dieciséis cromosomas de la levadura de la cerveza (Saccharomyces cerevisiae), según publica la revista Science.

Hito científico: crean el primer cromosoma artificial
Lo máximo que se había logrado hasta ahora era crear cromosomas artificiales de células procariotas (sin núcleos) en virus y bacterias, pero no de células eucariotas o nucleadas, como las de organismos vivos como la levadura, plantas, animales y seres humanos. Ahora, sólo se está a un paso de crear el primer genoma sintético. dijo Jeff Boeke, director del proyecto.

El cromosoma artificial se comporta de manera casi idéntica al de la levadura original, solo que ahora tiene nuevas capacidades y puede hacer cosas que la levadura salvaje no podría.

Un sinfín de aplicaciones

Este cromosoma modificado podría tener numerosas aplicaciones prácticas, desde la creación de productos químicos para uso industrial, hasta la fabricación medicamentos o la generación de biocombustibles. Igualmente, se podrían mejorar las propiedades beneficiosas de algunos microorganismos con grandes posibilidades como mejorar el comportamiento de las bacterias para destruir residuos de petróleo.