Imagen de la región espacial Cygnus-X
El telescopio espacial Herschel de la ESA ha captado una imagen impresionante en la que podemos apreciar la constelación de Cygnus, el Cisne, en un majestuoso esplendor. El telescopio Herschel capta la luz en la banda del infrarrojo lejano, lo que permite obtener imágenes como la que encabeza este artículo, en la que se aprecian diferentes cúmulos de masas de polvo calentadas por estrellas.

En distintos puntos de la imagen se distinguen tonos blancos. Esos tonos indican áreas donde no hace mucho se formaron nuevas estrellas a partir de polvo y gas. Si se observa la mitad derecha de la imagen, se distinguirán, precisamente, turbulencias de polvo y gas que en un futuro podrán formar estrellas.

Las estrellas emiten una fuerte radiación y generan vientos de gran intensidad. Tanto esa radiación como los vientos no son captados propiamente por las longitudes de onda empleadas en la obtención de esta imagen; no obstante, si observamos el centro de la misma, distinguiremos un espacio más bien despejado con un brillo azulado: la causa de que esa área se encuentre despejada es la presencia de tales vientos y radiación, y el tono azulado responde al calor que generan.

En la parte izquierda, si observamos con cierta imaginación, descubriremos una línea que nos recordará el cuello de un cisne. Dicha línea es un pilar de gas. También parece haber un gran cúmulo de gas y polvo cerca de la esquina inferior derecha, el cual podría haber sido expulsado por una estrella súper masiva.

Por último, valga señalar que las filas de objetos rojos diseminadas por toda la imagen son semillas, aún frías, de lo que en un futuro será una nueva generación de estrellas.

Cygnus-X es una región donde se forman estrellas que tiene gran actividad. Se encuentra a unos 4.500 años luz de la Tierra, en la constelación Cygnus, el Cisne. Nos podemos hacer una idea de la impresionante capacidad del telescopio Herschel.