Lago agujero
La naturaleza es caprichosa e imprevisible. Nos sorprende una y otra vez, retando a la ciencia a encontrar explicaciones que muy a menudo tardan en llegar o no lo hacen nunca. En esta historia, real como la vida misma, tenemos un lago que se convierte en un desierto, hasta que de nuevo vuelve a formarse, en un constante aparecer y desaparecer que nadie se explica.

Como ocurre en tantas ocasiones, también aquí los científicos han de hacer una concienzuda labor detectivesca. Los hechos son los siguientes: Durante gran parte del año el Lost Lake es un lago como cualquier otro, un bonito lago situado en Oregón, Estados Unidos , pero haciendo honor a su nombre, desde hace siglos cuando, llega el invierno un agujero empieza a drena el agua, hasta convertir el paisaje en un prado cuando llega el verano.

Además, el escenario nos da algunas pistas. Los lugareños han encontrado en el lago desechos como partes de coche o motores que los expertos atribuyen a intentos fallidos de taponar el agujero.

Cada año el lago vuelve a llenarse

Sin embargo, el agujero sigue chupando agua, sin cesar, si bien el lago vuelve a llenarse de agua con la llegada de las primeras lluvias y nieves, hasta que de nuevo vuelve a secarse.

Las incógnitas del misterioso agujero que hace desaparecer un lago
Los científicos sospechan que el agujero podría estar formado por un tubo de lava abierto, una característica geográfica de esa zona volcánica. Se forman por la acción de la lava y, finalmente, queda al descubierto por la erosión.

Además, el lugar donde acaba el agua es un completo misterio. Saber si hay alguna relación entre su paradero y el ciclo hidrográfico que llena el lago cada año es otra de las grandes incógnitas.