La basura espacial que rodea a la Tierra está aumentando peligrosamente
A medida que pasan los años y que la carrera espacial avanza, la basura y los escombros también se acumulan en el espacio. Satélites estropeados, piezas, restos no destruidos… todo ello se acumula alrededor de nuestra atmósfera creando un verdadero problema para futuros vuelos espaciales: un sólo pedazo de basura espacial puede ser brutalmente destructiva.

Ya se han contabilizado 16.530 escombros de satélites y cohetes. En el último mes el volumen de basura aumentó en 131 objetos. La NASA trata de catalogar todos los restos para evitar posibles accidentes espaciales.

Según los registros, los países de la Commonwealth han acumulado 6.195 objetos en el espacio. Estados Unidos 4.945 y China 3.726. Y esto es tan sólo el top ten. Afortunadamente, algunas agencias como la ESA siguen manteniendo un ratio muy bajo de basura espacial, pues se encargan de no generarla.

La NASA mantiene activo un programa llamado ‘U.S Space Surveillance Network’ (SSN) con el que cataloga la basura emitida por todos los países, incluso aquellos que no cuentan con agencia espacial propia (por ejemplo, Francia ha colocado 492 piezas de basura en el espacio).

Es de vital importancia detectar, catalogar y tener bajo control estos objetos debido a que su velocidad de rotación alrededor de la tierra los hace especialmente peligrosos para otros objetos espaciales activos. Pero también por otro motivo. Muchos de estos objetos caerán a largo plazo sobre la superficie del planeta y es necesario poder predecir dónde ocurrirá el fenómeno y cuando, sobre todo por su potencial destructivo (si el objeto es suficientemente grande).

Y cada año que pasa la basura espacial aumenta considerablemente. Será necesario mantener un ideal ecológico incluso en el enorme vacío del espacio, sobre todo para nuestra seguridad.